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sábado, 31 de octubre de 2009

¿Obtienes el valor por el dinero que gastas por tu salud?

¿Que tipo de cuidados a la salud recibes?
¿Son públicos o privados?
¿Cuanto dinero gastas por ellos?
¿Recibes el valor que mereces por el dinero que gastas?
¿Recibes mas o menos del dinero que estás gastando?
Y lo más importante de todo, quizás sea una pregunta que rara vez nos hacemos, ¿debes recibir atención médica?, ¿para que?, ¿cual?, ¿cuanta?, ¿en que momento?. Estas preguntas que aparentemente son obvias pueden responderse fácilmente si optamos por ver la perspectiva de la reparación del daño, de la medicina curativa. Pero si es así, es muy posible que a la larga, sea cual sea la forma en como recibas la atención a la salud, acabarás gastando mucho dinero por ella aún en el caso de que el servicio médico prestado pueda ser de la mejor calidad y además público. Esto es así porque existen un gran número de alteraciones a la salud que pueden y deben ser prevenidos. Al no prevenir un daño inicial en cualquier función o estructura del organismo, el problema puede llegar a hacerse tan complejo y grave que dá como resultado al término de varios años una enfermedad crónica que implica gastos. Si esta enfermedad después es atendida en forma privada, el desembolso será directo del paciente al médico u hospital, y si es atendida en forma pública, el gasto seguirá la ruta de los impuestos pero será un gasto a largo plazo al fin. Tomando en cuenta que las incapacidades que resultan del estar enfermo redundaran además del gasto en una pérdida de la capacidad para producir. En resumen, la prevención resulta más barata y frecuentemente más efectiva que la curación. Pero para llevarla a cabo se necesita no solamente de la participación de los profesionales sino del público en general, en el desarrollo de hábitos de higiene, nutricionales, de salud mental, etc que permitan que todas las personas en general conozcan y sean conscientes de los factores de riesgo para la salud y en la medida de lo posible traten de evitarlos, disminuirlos o acotarlos. En la medida que exista tal concientización, se estará en posibilidad como familia primero y luego como grupo comunitario, de desarrollar planes de salud que impliquen medidas preventivas programadas tales como inmunizaciones, atención prenatal, nutrición y desarrollo infantil, diagnóstico de lesiones precancerosas, identificación de factores de riesgo genéticos para el desarrollo de determinadas enfermedades, etc. Y por lo tanto creando un plan en este sentido, nuestras exigencias tanto hacia los servicios médicos públicos como hacia los privados estará orientada a obtener el mejor servicio posible con el gasto mínimo que implique una medida preventiva a tiempo y no un desembolso directo o un pago constante de impuesto con destino a los servicios de salud, durante un largo período.

jueves, 29 de octubre de 2009

Enfermedades mentales en la vejez. Un problema de dinero.

Es una realidad que con el desarrollo de la Medicina, nuestras expectativas de vida aumentan día a día. Pero también es una realidad que con ese aumento también se ciernen algunas amenazas como las enfermedades de la vejez. Entre tales enfermedades debemos contar a las mentales, ya sea como resultado del propio envejecimiento, o como consecuencia de un desgaste propiciado por otros problemas orgánicos y/o psicológicos. Conforme el tamaño de la población vieja aumente, también se incrementará la demanda de atención en diversos centros especializados entre ellos los de consulta psiquiátrica. No obstante no parecen existir planes en el corto plazo para que exista un aumento de tales centros a nivel nacional, en parte porque la aparente posición política es la de rehabilitar a los ancianos o ahora llamados "adultos mayores", "adultos en plenitud" o "personas de la tercera edad" y que crear mas centros u hospitales de geriatría y gerontología llamaría a que se llenaran rápidamente con pacientes. Esta tendencia mundial aunque tiene en parte una orientación plausible que es la de reintegrar a los ancianos a la vida productiva, evidentemente también tiene un trasfondo económico. De cualquier forma aun con todos los esfuerzos por no inhabilitar a los ancianos, habrá un volumen cada vez mayor de aquellos que no podrán ser rehabilitados completamente y requerirán hospitalización y por ende creación de hospitales y personal especializado, sobretodo tomando en cuenta que ahora un paciente psiquiátrico tendrá enfermedades orgánicas concurrentes a diferencia del pasado en donde los pacientes con desórdenes mentales pero orgánicamente sanos eran capaces de valerse por sí mismos e inclusive de colaborar en las actividades del centro que los acogía. Esos tiempos se han ido. La moral en estos lugares puede ser baja no solo por las enfermedades presentes, sino por la situación familiar en muchos casos de abandono de los pacientes. Sin duda la ayuda de voluntarios para animar la vida de dichos pacientes que no puede ver a sus familias por cualquier razón es muy valiosa, pero las atenciones médicas y de enfermería, los servicios psicológicos, de nutrición, así como las actividades de limpieza, hacer la cama, el aseo después de las deposiciones y el trabajo mas rutinario seguirá requiriendo personal profesional. En este año de 2009, en México el presidente de la República ha firmado el decreto para la creación del Instituto Nacional de Geriatría pero dicha institución aunque enfocada a crear especialistas en el area, lo cual es un gran avance, está enfocada en ser un centro de referencia nacional y no resolverá los problemas locales y de primer nivel de atención. Lo que se requiere para resolver esto es un incremento de sitios de atención mental para pacientes geriátricos y aumento de plazas de distintos niveles para dichos sitios. Obviamente implica un gasto que en las actuales condiciones de crisis económica mundial parece muy difícil de llevarse a cabo. Pero incluso si hubiera en México un crecimiento durante la próxima década a la tasa máxima prevista por el Gobierno (2-3 % del PIB) se contempla la creación de pocas plazas de personal y hospitales para enfermos mentales ancianos discapacitados en los siguientes años. Se requeriría por ejemplo, que se incrementara la matrícula en las plazas para residencias médicas en psiquiatría, en diversas regiones del país, no solo en el centro. La demanda de atención a los centros de atención a pacientes psiquiátricos para hospitalización o ambulatorios sin embargo aumentan progresivamente y no parece que vaya a detenerse en el corto plazo sobretodo porque: a) las expectativas de vida aumentarán, y se asociarán a enfermedades crónicas órganicas (p. ej: diabetes, hipertensión, obesidad, síndrome metabólico, cardiopatías, cáncer, etc) que tambíen van en aumento; b) las enfermedades mentales tienden a ser mas graves y complejas como un derivado de los nuevos estilos de vida de la sociedad contemporánea y además c) los pacientes que se jubilen a una cierta edad sobrevivirán mas ahora que lo que lo hacían las personas en el pasado, con lo que las estancias (de requerirse) serán más prolongadas y las erogaciones del gobierno y/o la familia del propio paciente tendrán que ser también por un mayor plazo. Las condiciones para los discapacitados mentales seguramente ha mejorado en los últimos años, pero las instituciones especializadas son pocas y no se prevé un crecimiento acorde a la demanda al menos en el sector público. Quizás uno de los problemas es que ni el gobierno, ni la sociedad parecen considerar este problema como una prioridad, quizás el problema sea que no nos gusta imaginarnos como ancianos, con enfermedades y menos mentales, pero mientras el nivel de interés y preocupación sean bajos, y mientras algunas autoridades locales o nacionales aparentes "mantener las tasas bajas" para gastar lo mínimo, existirá un gran rezago en este tema. Sin duda, cualquier plan nacional para la mejora de los servicios debe incluir algunos medios de garantizar que las autoridades locales llevan a cabo esta tarea, pero tal vez también sea el tiempo de que la iniciativa privada adquiera una perspectiva del problema e invierta en un campo que seguramente será de gran demanda en el futuro y en donde se puede brindar una amplia gama de servicios de salud, a un gran sector de la población y a diferentes costos.

domingo, 12 de julio de 2009

Prevención en salud y dinero


Así como los sistemas de salud nacionales ahorran dinero de los fondos públicos, mediante programas eficientes de prevención en salud, de la misma forma a nivel individual y familiar se puede ahorrar dinero si se opta por ciertos cuidados a la salud en lugar de dejar que las enfermedades se presenten con sus consecuentes erogaciones. Gastos en cigarrillos, en alcohol, en golosinas, en satisfactores inmediatos se multiplican a veces logarítmicamente al repercutir en enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica o el enfisema pulmonar; hepáticas como la cirrosis; metabólicas como la diabetes; cardiacas como la hipertensión arterial y el infarto, que requieren: 1) gastos en atención médica directa, 2) gastos en terapias crónicas como nutriólogos, psicólogos, fisioterapeutas, etc, así como en medicamentos, y otros artículos para el cuidado de la salud, 3) pérdida del empleo u oportunidades para conseguirlo 4) efectos negativos sobre las actividades económicas de otros miembros de la familia que se ven involucrados en el cuidado de un pariente, etc. Con frecuencia los ahorros de toda la vida así como los fondos para el retiro que se comenzarían a disfrutar con la jubilación, se esfuman en los gastos que requiere una enfermedad que se ha cultivado por la falta de prevención y cuidado durante los años productivos. Así que en la medida de lo posible haz una proyección de tu estado y riesgos de salud actuales hacia los siguientes 10, 20 o 30 años. Infórmate respecto a las consecuencias de acciones aparentemente poco nocivas ahora como tomarse una o dos cervezas diarias, o fumarse un cigarrillo o no hacer ejercicio, y si esas consecuencias representan una enfermedad que además de afectar el bienestar físico hará que desembolses en el futuro el dinero que ahora te está costando mucho esfuerzo ganar, quizá lo mejor será modificar, reducir o inclusive eliminar esas actividades como beber, fumar o drogarse, además de hacerse revisiones médicas y análisis periódicos tales como pruebas para cancer, diabetes, hipertensión, y recibir las vacunas recomendadas para la región, edad, sexo y patologías predominantes en el lugar de residencia; comenzar a hacer ejercicio y organizar mejor la dieta y sobretodo tratar de conocer mejor tu organismo que es uno de los mejores activos en los que puedes invertir.

miércoles, 24 de junio de 2009

Adolescentes, depresión y dinero

La Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró para el año 2000 a la depresión como la cuarta enfermedad mas discapacitante a nivel mundial, y proyecta que para el 2020 será la segunda. Entre otras manifestaciones la discapacidad que produce la depresión es en el desarrollo económico y productividad, es decir en el dinero de los individuos. De hecho el grupo de edad mas afectado se encuentra entre los 15 a los 44 años. Aunque este trastorno a la salud en términos generales no distingue género, edad ni estrato socio-económico-cultural, su atención y tratamiento si dependen de estos factores. Así por ejemplo, algunos estudios indican que los hombres y los adolescentes de las minorías quienes califican con valores altos en las escalas sobre depresión, irónicamente son menos susceptibles a recibir tratamiento que las mujeres y los adolescentes que no pertenecen a minorías. La depresión se asocia en estos grupos a conductas que acaban por lesionar en mayor o menor grado otros parámetros de salud. Hay en los adolescentes mas altos riesgos de conductas perjudiciales, ansiedad, abuso de sustancias, practicas sexuales no seguras, y una alta probabilidad de involucrarse en peleas, así como bajas calificaciones, relaciones interpersonales pobres, etc. No obstante lo anterior la depresión en adolescentes frecuentemente no es tratada, porque sus síntomas se atribuyen mas a “estrés normal del adolescente”, “una etapa normal ” o se diagnostica erróneamente como otra enfermedad. Otros factores que influyen para que este problema sea atendido oportunamente tienen que ver con el nivel educativo de las madres y el ingreso familiar. Entre mas altos sean ambos mayores las posibilidades de atención médica. En contraste las capacidades para diagnóstico y tratamiento de la depresión en adolescente es escasa por no decir nula en areas urbanas mal desarrolladas y areas rurales. Las adolescentes deprimidas, en particular tienen 3.5 % menos probabilidades de graduarse de preparatoria que las adolescentes no deprimidas, en parte parece que esto es debido a abandono de los estudios. Y en general ambos sexos, cuandro presentan depresión tienen 6% menos de probabilidades de llegar a la universidad. Todos estos datos tomados en conjunto indican que la depresión no solo es un problema afectivo sino que involucra una disminución del potencial humano que redunda entre otras cosas en un menor desarrollo humano, profesional y económico comenzando desde que una persona está aun en la etapa de formación. Quizás un adulto que sufrió depresión en la adolescencia y que nunca fue ni diagnósticado ni tratado, se haya acostumbrado a ella rindiendo capacidades mediocres, sin explicarse porque su grupo de conocidos, amigos o compañeros de escuela y/o trabajo con mas o menos las mismas condiciones sí sobresalen y el/ella no, ¿es tu caso? ¿es el caso de algún adolescente que conozcas? ¿quizás alguien de la familia? ¿tal vez un hij@?.

sábado, 20 de junio de 2009

Depresión en la adolescencia

Un día un adolescente de cualquier familia, de cualquier estrato socioeconómico cambia su estado de ánimo, sin motivo aparente y frecuentemente sin que ese cambio sea particularmente notorio. Alguien que tenía buenas calificaciones y que ahora ha comenzado a descuidar los estudios, quizás se ha apartado de las amistades o inclusive ha llegado a ser antisocial peleándose con los compañeros, los hermanos o los padres. En ocasiones estos cambios son suficientes para producir una inquietud en los padres sobre lo que esta ocurriendo para hacer algo al respecto. En ocasiones el problema puede llegar a ser tan serio como el suicidio mismo, en donde por supuesto ya no hay mucho que hacer. Pero en otras ocasiones los cambios o son imperceptibles o nadie parece tomarlos en serio y así un hijo, estudiante y ciudadano prometedor si no se suicida antes puede llegar a ser un zombie echando por la borda su futuro ¡mucho antes de comenzar a vivirlo!. Un adolescente deprimido por cualquier razón ya sea la pérdida de un ser querido, o un cambio de ambiente social o por rechazo de ciertos grupos en la escuela, etc., puede y debe ser diagnosticado a tiempo para evitar que su problema progrese y se convierta en un adulto que vive en el limbo. Existen varias escalas para valorar si el paciente está deprimido o no. Y luego del diagnóstico que puede ser hecho por un médico de primer contacto, también existen diferentes herramientas terapeúticas desde la psicoterapia hasta los medicamentos para tratar la enfermedad. Lo mejor es que exista el apoyo de la familia y del grupo de amigos porque cualquier tratamiento puede requerir un largo tiempo para mostrar una verdadera efectividad. Y mientras eso ocurre se deben evitar las recaídas, los efectos colaterales e inclusive la ideación suicida. El paciente debe evolucionar por un proceso en donde todos sus pensamientos de minusvalía, percepción de rechazo o de inadaptación a las personas y a los ambientes donde se desempeña deben ser hechos conscientes para entonces hacer un esfuerzo voluntario por cambiarlos. Un diagnóstico y tratamiento oportuno de la depresión en adolescentes debería ser parte en nuestra epoca de una práctica preventiva común para permitir que muchos destinos brillantes se cristalicen.
Referencia: Cheung A, Ewigman B, Zuckerbrot RA, Jensen PS; 2009. Adolescent Depression. Help your patient to emerge from the darkness; The Journal of Family Practice, 58(5): 257-264.

domingo, 14 de junio de 2009

La inacción también es una enfermedad

Si nuestras decisiones dibujan el destino de nuestras futuras enfermedades, nuestras indecisiones no son menos importantes, en particular cuando estas son debidas a miedos, temores, angustias, etc.
Una parte de nuestro cerebro gobierna nuestra capacidad de analizar y decidir voluntariamente cada uno de nuestros actos, sin embargo otra área relacionada con la parte mas primitiva de nuestra naturaleza, controla una serie de respuestas inconscientes que nos hacen enfrentar situaciones de amenaza hacia nuestra integridad física o mental. Estas respuestas son necesarias y es sano tenerlas, pero cuando las amenazas son ficticias y/o nuestro sistema de alerta responde exageradamente a ellas entonces se produce un fénomeno que inclusive tiende a minimizar nuestras respuestas conscientes y lógicas. Cuando esto se vuelve un problema crónico empezamos a hablar de ansiedad generalizada, que ha llegado a ser un malestar cada vez mas común de nuestra civilización actual.
Uno de los rasgos de la ansiedad ocurre en ciertas personas ante eventos diversos como hablar en público, manejar el automóvil, desarrollar tareas en el trabajo, o simplemente socializar o salir de casa, se manifiesta como ataques de pánico con un malestar físico generalizado, en particular referido como dolor abdominal, dolor en el pecho, dificultad para respirar, datos que inclusive pueden llegar a confundirse con enfermedades cardiovasculares.
Tanto la ansiedad generalizada como los trastornos de pánico, limitan la capacidad de una persona para pensar con claridad, tomar decisiones y en fin desenvolverse en todo su potencial.
¿Cuántas veces te has visto en una situación parecida?. Si no ha sido frecuente, ni te ha generado un problema en tu vida personal, laboral, social, financiera, etc, entonces no hay de que preocuparse, mas si por el contrario estos síntomas han evitado que tu lleves a cabo diversos planes y esto ha afectado o continua afectando tu vida, es momento de recibir ayuda.
Entre las diversas opciones a las que puedes recurrir se encuentra la de One Move Technique (información en inglés), desarrollada con la finalidad de que logres de una manera rápida, sin metodología complicada mover aquellos rasgos de los pensamientos de angustia y pánico hacia la parte lógica y analítica del cerebro, sin necesidad de navegar en tu pasado por las causas que los originaron pero si quitándoles el combustible con el que se fortalecen y que es el de la ideación repetitiva sobre el mismo foco de miedo. El mecanismo habitual para mantener la ansiedad o inclusive para generar un ataque de pánico, recae en el hecho de que el pensamiento sobre el objeto de la angustia o miedo surge inclusive mucho tiempo antes de que dicho objeto esté presente, comenzando a generar cambios en el sistema de alerta y sintomatología asociada en diversos órganos. Este malestar corporal producido, contribuye a su vez a aumentar el nivel de ansiedad, formando un círculo vicioso. Con la técnica de One Move Technique (información en inglés), se les quitará a dichos pensamientos aquellas características que originan el estado ansioso llevándolos a ser completamente manejables y permitiendo que emerja de ti, tu capacidad para controlarte a ti mismo (a) y a tus acciones. Para mas información HAZ CLICK AQUÍ (información en inglés).

jueves, 11 de junio de 2009

¿La mente es causa de enfermedades orgánicas?

¿Por qué hay quien dice que las enfermedades de la mayoría de los pacientes en un hospital tienen su origen en la mente?. Es una aseveración audaz, controversial y discutible. Los críticos de esta idea defienden que no hay tal como un “control” de la mente sobre el cuerpo mas allá de los comandos que son transmitidos entre el sistema nervioso y los demás órganos para dirigir movimientos, sensibilidad y otras funciones específicas, y que cualquier otra idea respecto a una “influencia o energía” no cuantificable, por decir lo menos es hasta el momento insostenible. La posición de la ciencia es clara a este respecto y hay pocas discusiones racionales por no decir ninguna, que puedan demostrar lo contrario.
Pero hay otra perspectiva, mas simple pero con efectos mas defendibles respecto al potencial origen psicológico de muchas enfermedades. Esta proposición se basa en que aun el mas discreto pensamiento puede ser traducido en una conducta, en ciertos casos imperceptible, en otros evidente, pero que a lo largo de los años llevan a cambios orgánicos ostensibles.
Una persona, por citar un ejemplo, por alguna razón decide un día probar el tabaco, quizás por curiosidad o por imitación, tal vez por presión de su grupo de amigos. Hasta un punto determinado no ha tomado la decisión de hacerlo, pero hay una idea en proceso que puede tomar minutos, horas o semanas, y que acaban por modificar algo en su estado emocional, en el orden de sus pensamientos, en sus procesos cognitivos, que lo lleva a tomar tal decisión. Mientras todo esto evoluciona en la mente ¡nada ha ocurrido en la realidad física!, todo hasta este momento podría ser revertible, sin embargo hay un punto, en el que la decisión lleva a la acción, y en el caso de nuestro ejemplo dicha acción conduce a probar el primer cigarrillo. Pasado este momento, habrá quien descubra que la experiencia no era lo que esperaba y vuelva a producir una serie de procesos mentales, en una gran parte de los casos de manera inconsciente que lo hagan olvidarse del acto de fumar. Pero habrá también quién tras la primera fumada se quede enganchado…¡para siempre!, llevándolo con el tiempo no solo ha desarrollar el hábito tabáquico sino una enfermedad pulmonar como el enfisema, la bronquitis crónica o el cáncer. Esta persona enferma es la que vemos en una cama de hospital. Por más que su problema sea orgánico, fue originado en algún momento de su vida por una decisión surgida de una serie de pensamientos específicos.
Podemos hacer este ejercicio con muchas otras enfermedades, en todo caso la idea es que a veces un momento, una decisión, un estado mental pueden afectar el rumbo de nuestra vida por años. La Medicina puede intervenir en muchos de los efectos de esas decisiones pero al final de cuentas sobre las mismas solo cada uno de nosotros tiene el control.